NEVADITOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pincha aquí para ver la receta de forma tradicional.

 

 

INGREDIENTES

(40 unidades aprox.)

 

- 200 g de manteca de cerdo ibérico El Pozo

- 500 g de harina de repostería

- 120 g de vino blanco

- 60 g de azúcar

- ½ cucharadita de sal

- Azúcar glas para espolvorear

 

 

 

     Poner la manteca en trozos en el vaso y programar 4 minutos, temperatura 60º, velocidad 2. Comprobar que la manteca está fundida, si no es así, programar 1 minuto más, a la misma temperatura y velocidad.

 

     Añadir la harina, el vino blanco, el azúcar, la sal y programar 20 segundos, velocidad 6. Seguidamente, programar 1 minuto, vaso cerrado y velocidad espiga.

 

     Hacer una bola con la masa y envolver en papel film transparente. Reservar en el frigorífico durante un mínimo de 30 minutos.

 

     Precalentar el horno a 180º y forrar una bandeja de horno con papel de hornear. Reservar.

 

     Poner la masa entre dos trozos de papel film transparente o papel de hornear, estirar con un rodillo y dejar con un grosor aproximadamente de 1,5 cm. Hacer la forma de los nevaditos con un cortapastas redondo o con el molde escogido y  pasar a la bandeja de horno reservada. Seguir uniendo y extendiendo la masa hasta que se acabe toda.

 

     Hornear durante 20-25 minutos,  hasta que comienzan a dorarse. Crecerán un poco hacia arriba al hornearlos.

 

     Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

 

     Cuando estén templados, rebozar en azúcar glas. Dejar que enfríen completamente y antes de servirlos, espolvorear con un poco más de azúcar glas.

 

 

 

NOTAS

 

- Morenitos: en vez de rebozar en azúcar glas se puede bañar en chocolate                fondant. Fundir en el microondas, de pocos en pocos segundos (de 30 en 30) para    que no se queme. Dejar que seque el chocolate completamente antes de servirlos    (si tenemos prisa, se pueden meter en el frigorífico durante unos minutos para        que seque antes).

 

- Se conservan perfectamente durante días en una caja metálica o un recipiente        hermético. Pero tenéis que tener cuidado ya que si las manipuláis mucho el azúcar    glas se acaba estropeando y no tendrá el efecto “nevado” que los hace tan                característicos.