TARTA HELADA AL WHISKY

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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INGREDIENTES

 

Base de bizcocho genovés

(se puede utilizar una base de bizcocho de las compradas) 

- 4 huevos gordos

- 120 g de azúcar

- 1 cucharadita de azúcar vainillado

- 120 g de harina repostería

- 1 pellizco de sal

 

Almíbar

- 50 g de agua

- 50 g de azúcar

- 35 g de Whisky

 

Relleno

- 150 g de azúcar glas

- 4 huevos

- 80 g de leche

- 1 sobre de gelatina neutra + 60 g de leche (temperatura ambiente)

- 80 g de Whisky

- 600 g de nata para montar (muy fría)

 

Cobertura

- 4 yemas de huevo

- 150 g de agua

- 150 g de azúcar

- 2 hojas de gelatina neutra

- Azúcar moreno para quemar la cobertura

 

Decoración (opcional)

- 200 g de nata para montar

- 20 g de azúcar glas

- Almendra crocanti

 

 

BIZCOCHO

 

     Precalentar el horno a 180º.

 

   Tamizar la harina con la sal y reservar.

    

     En un recipiente grande, batir con ayuda de una batidora de varillas los huevos, el azúcar, el azúcar vainillado durante unos 10 minutos, hasta que quede muy esponjoso. Añadir la harina y mezclar con suavidad, con movimientos envolventes con la ayuda de una espátula.

 

     En una placa de horno con papel de hornear o en una bandeja de silicona, verter la mezcla y extender bien con una espátula. Hornear durante 8-10 minutos.

 

    Sacar del horno, desprender con cuidado el bizcocho del papel de hornear o la bandeja de silicona y dejar enfriar sobre una rejilla. Recortar el bizcocho a la medida del molde desmontable de 24 cm.

 

    Colocar la base de bizcocho dentro del molde y alrededor de éste una tira de acetato para que al desmoldar la tarta el acabado sea perfecto.  Si no disponéis de la tira de acetato, podéis sustituirla por una tira de papel sulfurizado.

 

 

ALMÍBAR

 

     Poner en un cazo el agua,  el azúcar y calentar a fuego medio. Remover y dejar hervir 5 minutos, no más, hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. Añadir el Whisky, mezclar y dejar enfriar.

 

     Una vez frío, calar la base del bizcocho genovés con la ayuda de un pincel de silicona.


 

RELLENO

 

     Con la ayuda de una batidora de varillas, montar las claras de los cuatro huevos junto con 50 g de azúcar glas hasta que estén a punto de nieve. Reservar en la nevera.


    A continuación, montar la nata previamente muy fría junto con 50 g de azúcar glas. Batir a baja velocidad y a medida que la nata vaya espesando, aumentar la velocidad. Reservar en la nevera. 

 
     Poner en un vaso el sobre de gelatina neutra a remojo con los 60 g de leche y remover con una cuchara pequeña. Reservar.


    Verter en un cazo los 80 g de leche, las 4 yemas que nos quedaban, los últimos 50 g de azúcar glas y poner al fuego. Hay que calentar lo justo para que se mezclen. Cuidado no os paséis en calentar que se cuajan los huevos. Añadir los 80 g de whisky y la gelatina que tenemos disuelta en la leche. Batir para emulsionarlo todo y dejar templar hasta que casi enfríe por completo.


    Cuando la mezcla esté fría, ir añadiendo a las claras, con mucho cuidado y mezclando suavemente con movimientos envolventes con la ayuda de una espátula de silicona para que no se bajen. A continuación,  ir echando la nata en pequeñas cantidades y moviendo también muy despacio, pero que quede todo bien mezclado.


    Verter la mezcla sobre la base de bizcocho que tenemos preparada y nivelar bien con una espátula. Llevar al congelador al menos 3 horas.

 

    Una vez esté congelada,  preparar la cobertura.

 

COBERTURA


     Poner todos los ingredientes de la cobertura en un cazo a calentar, menos la gelatina en láminas, que la pondremos en remojo con agua fría y cuando esté caliente, añadir la gelatina bien escurrida y mezclar.

 

     Verter sobre la tarta de manera que cubra toda la superficie.  Volver a llevar la tarta al congelador hasta que la cobertura esté también congelada.  Mientras esto sucede, podemos ir adelantando y dejarnos la nata ya montada para cuando vayamos a decorar.

 

     Poner la nata, el azúcar glass y batir a baja velocidad y a medida que la nata vaya espesando, aumentar la velocidad hasta que esté montada. Poner la nata en una manga pastelera con boquilla rizada y reservar en la nevera.

 

DECORACIÓN

 

     Con la cobertura ya congelada, volver a sacar la tarta del congelador, repartir por encima una buena cantidad de azúcar y  quemarla con un soplete de cocina.

 

     Decorar con la nata montada que habíamos reservado en la nevera y repartir por encima de ésta algunos trocitos de almendra crocanti.

 

     Volver a congelar hasta el día siguiente.

 

     Al día siguiente o cuando veáis que la tarta está completamente congelada, sacar del congelador, desmoldar y retirar la tira de acetato.  Devolver al congelador y pasarla a la nevera una hora antes de consumir.

 

 

NOTAS

 

- Esta tarta es un poco laboriosa y es necesario hacerla el día anterior.

 

- Si no se come toda, congelar en porciones y pasar a la nevera una hora antes de                   comérsela, para que esté en el punto exacto, helada pero no congelada.

 

- Sí queréis reforzar el sabor, una vez servida en el plato echarle un chorrito de whisky          por encima.

 

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