MERMELADA DE TOMATE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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INGREDIENTES

 

- 650-700 g de tomates rojos enteros

- 20 g de zumo de limón

- 320 g de azúcar

- 1 clavo de olor

- 700 g de agua

 

 

     Echar el agua en el vaso y programar 7 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.

 

     Colocar el cestillo dentro del vaso y poner los tomates enteros dentro del cestillo. Programar 4 minutos, temperatura varoma, velocidad 1. Comprobar que la piel de los tomates de ha abierto, si no es así programar 1 minuto más, a la misma temperatura y velocidad.

 

     Sacar el cestillo con los tomates y dejar enfriar. Con cuidado ir quitando la piel de los tomates hasta que estén perfectamente pelados.

 

     Sacar el agua del vaso y poner dentro los tomates partidos en cuartos junto con el azúcar y el zumo de limón. Triturar durante 30 segundos, velocidad progresiva 5-7-10.

 

     Añadir el clavo de olor y programar 30 minutos, temperatura varoma, velocidad 2. Quitar el cubilete y poner el cestillo sobre la tapa para que evapore mejor.

 

     Comprobar que la mermelada tiene la textura que nos gusta y para ello, echar una cucharada sobre un plato y dejar enfriar. Esa será la consistencia que tenga nuestra mermelada cuando se enfríe por completo. Si está demasiado líquida, programar 5 minutos más, a la misma temperatura y velocidad.

 

     Verter en tarros de cristal, dejar enfriar, tapar y conservar en el frigorífico.

 

 

 

NOTAS

 

- El tiempo de concentración y cocción de la mermelada siempre hay que ajustarlo     en función del contenido de agua de los tomates, que varía mucho. Por eso               comprobar la consistencia y se cuece más tiempo o no según sea necesario.

 

- Esta mermelada de tomate resulta deliciosa con quesos frescos o tiernos de         cabra.

 

- Se conserva durante unas dos semanas. Si deseas conservarla un tiempo           prolongado, échala directamente desde el vaso en frascos esterilizados     previamente en agua hirviendo media hora. Ciérralos bien con su tapa y déjalos        enfriar sobre un paño, puestos boca abajo. Dales la vuelta cuando esté fría la          mermelada; te durarán varios meses en perfectas condiciones.